Métodos de ruleta hay muchos, y los más conocidos y espectaculares se han basado en el análisis exhaustivo de diferentes mesas, ruedas y bolas, hasta lograr descubrir algún patrón que permitiera desarrollar la estrategia.
Uno de las últimos de estos métodos vino de la mano del avance de la tecnología y las comunicaciones.
Se trataba de un dispositivo que estaba implantado en un teléfono móvil y que recogía la información de la velocidad a la que caía la bola en la rueda. Esta información era analizada por un micro-ordenador, que tenía en cuenta variaciones en el ángulo de la rueda de la ruleta y en las ranuras de los números.
Con esa información, elaboraba una lista de los números que tenían más posibilidades de salir, de acuerdo al cálculo que se hacía del movimiento de la bola. Todo esto, en menos tiempo del que el croupier tardaba en cerrar las apuestas. La información era transmitida a la persona que estaba jugando, que entonces hacía sus apuestas.
Este método de ruleta fue implementado por un grupo de personas que llegaron a ganar 3 millones de dólares jugando de este modo en la ruleta, ya que las probabilidades de acierto con este método eran de 6:1, en lugar del 37:1 habitual.
Pero en algún momento el equipo de seguridad de un casino notó algo extraño y estas personas fueron arrestadas. Sin embargo, el juez decidió dejarlas en libertad, ya que entendió que estas actividades no habían influido directamente en el resultado de las jugadas.


